Uno de los errores que más vemos en Lo Prado es asumir que el suelo es homogéneo porque la superficie parece pareja. La realidad bajo la comuna es distinta: depósitos aluviales con intercalaciones de cenizas volcánicas y limos que cambian de comportamiento en pocos metros. Una constructora ejecutó un proyecto de media altura en el sector de Blanqueado sin hacer ensayo SPT previo, confiando solo en calicatas superficiales. A los pocos meses de terminada la obra aparecieron asentamientos diferenciales que obligaron a reforzar la cimentación con un costo varias veces superior al de un estudio geotécnico completo. El ensayo SPT (Standard Penetration Test) entrega el número de golpes N real del terreno, un dato que en suelos finos como los de la zona oeste de Santiago se vuelve indispensable para estimar la capacidad de soporte y anticipar el comportamiento sísmico conforme a la NCh433.Of1996 Mod.2012.
Un N60 bien corregido en Lo Prado puede evitar el sobredimensionamiento de la cimentación y ahorrar metros cúbicos de hormigón sin comprometer la seguridad.
