El error más frecuente en Lo Prado es asumir que la grava fluvial del Mapocho elimina el riesgo de licuefacción. Falso. Bajo la capa superficial, las lentes de arena limosa saturada a poca profundidad son una realidad en varios sectores de la comuna. Lo hemos comprobado en sondeos cerca de Avenida Dorsal y en el límite con Pudahuel. La licuefacción no es un problema exclusivo de suelos finos; los detonantes son la saturación, la densidad relativa y la intensidad sísmica. Nuestro análisis parte siempre de penetraciones estándar en terreno, complementadas con sondajes SPT para obtener el perfil estratigráfico real. Luego, en laboratorio, determinamos la distribución granulométrica y los límites de consistencia, porque sin esos datos cualquier evaluación del potencial de licuefacción es pura especulación.
Un suelo arenoso saturado puede perder el 90% de su resistencia al corte en menos de 15 segundos de sismo.
