El subsuelo de Lo Prado no es uniforme. Hacia el norte, cerca del límite con Pudahuel, predominan depósitos de cenizas volcánicas con intercalaciones de arenas finas. En el sector sur, próximo a la Ruta 68, aparecen los primeros niveles de grava fluvial del Mapocho, más compactos pero con lentes de limo impredecibles. Diseñar una excavación profunda acá —ya sea un subterráneo de varios niveles o un colector sanitario— exige conocer esa transición. Combinamos datos de sondajes SPT con perfiles continuos de ensayos CPT para definir la secuencia exacta antes de mover un metro cúbico de suelo.
En Lo Prado, la profundidad del sello de fundación define si estamos sobre ceniza o grava. Ese cambio de estrato cambia todo el diseño de la entibación.
